Ian O’rourke es nuestro tercer portero y ha sido protagonista en nuestras Divisiones Menores, pero también en Selecciones Nacionales de categorías inferiores. Es Morado de corazón y su historia es destacable.

O'rourke es hijo de padre estadounidense (James O'rourke) y madre costarricense (Marcela González). En su familia el fútbol no era un tema trascendental, su padre era fan del fútbol americano, pero a pesar de que en aquel momento no respiraban fútbol, si recibía el constante apoyo de todos sus familiares.
Con apenas 20 años de promedio, el departamento de porteros de Saprissa representa el presente y el futuro del arco morado.
Su camino en este deporte comenzó “mejengueando” en el Polideportivo de San Francisco, al lado de su hermano Ryan. En ese momento empezó a amar este deporte, que posteriormente practicó en la escuela. Primero no fue portero, pero un día su hermano (mayor que él) lo obligó a atajar en un torneo que hubo en su centro educativo. Lo anterior, porque los compañeros de Ryan siempre lo molestaban y le decían que Ian era mejor futbolista.

“Ese día él me dijo: ‘no no, usted hoy va a atajar’. Y ahí me quedé”, reveló entre risas.
Su carrera como atleta comenzó en la UCR, posteriormente pasó a Guadalupe, ahí recibió llamadas de varios clubes, entre ellos Saprissa. Pero apenas era categoría U11 y él mismo afirmó que en aquel momento sentía que no era el instante para tomar la oportunidad.“Luego jugué unos cuartos de final contra Saprissa y ahí ya tomé la decisión de pasar a este equipo. Eso fue terminando en el 2018, iba para los 12 años de edad”, explicó.Y fue en ese instante donde empezó a ser formado bajo los estándares de nuestra institución, primero con Cristian Calderón. Pero siempre bajo la tutela de Roger Mora.
“Con el profe Mora (Roger) siempre se aprende algo nuevo. La verdad es uno de los mejores entrenadores que he tenido. Siempre lo admiré mucho, al igual que Joao (su hijo), que tienen el mismo estilo de trabajo. Me aconsejan mucho, ya tenemos bastantes años trabajando juntos”, afirmó.
Sobre su posición, Ian afirmó que en Saprissa le impregnan que el portero del club siempre es diferente.

“Ellos nos han llevado desde Divisiones Menores. Ser un portero de Saprissa tiene más responsabilidad y presión, por eso yo siento que es muy bueno que ellos (Joao y Roger Mora) sean los entrenadores, porque ya uno va con una idea del trabajo. No es que uno sube y tiene un cambio muy fuerte, es prácticamente lo mismo. Desde pequeños nos enseñan que en Saprissa la posición de portero es una de las más complicadas y lo que eso conlleva”, añadió.
El morado que siente una ayuda extra desde el cielo
Eso sí, Ian explicó que siempre cuenta con una fuerza extra que lo acompaña cada vez que juega, cada vez que entrena. Su papá desafortunadamente falleció meses atrás en un accidente de tránsito y, en cada momento, siente su compañía. Nunca está solo.
“Antes de tirar el penal, por ejemplo, yo pienso en mi familia, en mi mamá, en todos los que siempre me acompañan. Y yo siento que siempre tengo una ayuda extra, que es él”, recordó.
Contó que su último mensaje hacia él fue una foto que le hicieron en una sesión con sus guantes, “yo salgo enseñando mi apellido y le mandé esa imagen. Él me respondió con la cara de los ojitos con estrellas”, dijo mientras mostraba orgulloso esa última comunicación que tuvo en este plano, pero que lleva presente en cada acción que realiza dentro y fuera de la cancha.

Ian O’rourke es el tercer portero de nuestra institución, comparte junto a Abraham Madriz, Isaac Alfaro y Jafet Rojas un departamento que promedia apenas 20 años de edad, pero que tiene una formación desde divisiones menores que saben lo que es llevar esta ‘S’ en el pecho y defender el arco del cuadro más ganador del país.





.jpeg)