Iniciaron los torneos cortos, en los que el Monstruo demostró un buen suceso. Saprissa culminó primero del grupo B con 28 unidades, en semifinales se deshizo de Alajuelense y en la final enfrentó a Herediano que doblegó 4-2 en la serie global. Los goles de Saprissa en esa final contra los Florenses fueron marcados por Try Benneth, Celso Borges, así como autogoles de José Villalobos y el mexicano Moctezuma Serrato. De esta forma llegó la 26 para las vitrinas del club y un merecido tricampeonato que marcaba historia.