Fecha de Fundación: 16 de julio de 1935

Fundadores:

  • Roberto "Beto" Fernández
  • Ricardo Saprissa

 Principales hitos del Monstruo

  • Equipo más ganador de Costa Rica con 36 cetros domésticos
  • Único hexacampeón del país
  • Equipo más ganador en la historia del fútbol femenino con cuatro cetros
  • Único equipo tico en clasificar a un Mundial de Clubes, además culminó en el tercer puesto
  • Designado como el mejor equipo del Siglo XX del área de la Concacaf por la IFFHS
  • Primer equipo en darle la vuelta al mundo en 1959
  • Onceavo equipo del mundo que más títulos domésticos ha ganado

Historia

En julio de 1935, un grupo de niños y un zapatero remendón sellaron un pacto que cambiaría la historia del fútbol costarricense: bautizaron a su equipo con el nombre del personaje más popular de nuestro país, Ricardo Saprissa. El extraordinario deportista de origen salvadoreño, que triunfó como tenista, jugador de hockey, béisbol y fútbol en España, se afincó en Costa Rica tres años antes para ayudar a su hermano mayor con un negocio familiar. Sin embargo, las añoranzas de su amada Barcelona le impedían acomodarse a su nueva realidad. Soñaba con volver y encontrarse con sus amigos, con los aficionados que le reconocían en la calle y lo felicitaban por sus éxitos, con la ciudad donde se había hecho hombre.

Aquellos niños, que en realidad sólo buscaban su ayuda para hacerse de un uniforme que les permitiera participar en los torneos infantiles, sin proponérselo lo llevaron a revivir los tiempos como mecenas de la peña Saprissa en Barcelona, un equipo de jóvenes que bajo su tutela y la dirección de un apasionado entrenador recorría Cataluña con su fútbol preciosista y seductor. La ilusión que despertaron esos chiquillos en aquel hombre estaba predestinada a algo grande. No sólo les ayudaba con los implementos que requerían; además se involucraba en su educación y ayudaba a los más necesitados para que no abandonaran la escuela ni el colegio. Era casi un segundo padre con el que muchos llegarían a conocer el país en excursiones inolvidables.

Los muchachillos de don Ricardo -como los llamaba la prensa- eran un espectáculo que recorría las siete provincias. Nadie quería perderse el fútbol de esos mocosos capaces de superar y hasta golear a los cuadros juveniles en las comunidades que visitaban los fines de semana. Era una fiesta que incluso obligaría a suspender más de un encuentro de Primera División porque los morados jugaban en La Sabana. De ahí que, al subir a la máxima categoría en 1949, Saprissa ya tuviera una enorme afición en todo el país. Su consolidación vino con triunfos, pero, en especial, de entender el juego como un espectáculo que requiere dar siempre más. Ese pacto con la pelota definió un estilo y una identidad que con los años consolidó a la institución como el equipo más ganador del país, tanto en femenino como en masculino a nivel nacional.

Campeón nacional en 36 ocasiones y monarca de la Concacaf en tres oportunidades, actualemente el Deportivo Saprissa es el equipo más exitoso de la región y el cuadro costarricense más reconocido en el mundo.  

Desde sus inicios, Saprissa fue monarca de las categorías juveniles y en 1947 participó en el campeonato de terceras del país. En ese momento, alcanzó su primer gran título en calidad de invicto.  


Glorias de Primera División

Los Morados se integraron al torneo de segundas y a pesar del favoritismo que lo acompañaba, perdió la promoción frente a la Gimnástica Española, equipo con mayor experiencia en este tipo de series. Sin embargo, el entrenador de los gimnásticos, Raúl Pacheco, solicitó a la Federación ascender a los Morados por el bien del fútbol nacional.  

La propuesta tuvo una acogida unánime y en ese momento el Saprissa se convirtió en equipo de la máxima categoría costarricense. Su debut fue en agosto de 1949 y se dio contra La Libertad, equipo al que derrotó 3-1, convirtiendo a Manuel Rodríguez como el primer saprissista en anotar en primera división. 

A pesar de que esa primera temporada fue complicada debido a la juventud de nuestros jugadores, marcó un punto de inflexión en el fútbol nacional. Así mismo, los Morados se dejaron la Copa Gran Bretaña al vencer 3-1 a Herediano y asombrar a la prensa deportiva del país por el buen fútbol practicado por este equipo.  

En 1959, los Morados volvieron a marcar la historia del fútbol tico, tras anunciar una gira alrededor del mundo que convirtió al Monstruo en el primer equipo de fútbol en visitar cuatro continentes. Tras 74 días de viaje, Saprissa obtuvo un balance positivo con 14 victorias, un empate y apenas siete derrotas.  

En la década de los 70’s se dio otro récord para la institución Morada al conquistar seis títulos de forma consecutiva. A su vez, en 1972 inauguró su propio estadio, que se convirtió en una sede incólume ante cualquier rival.   

A nivel internacional, los tres cetros de Concacaf colocan a nuestro club en los primeros lugares de la región. Fueron ganados en 1993, 1995 y 2005, este último clasificó al Monstruo en el Mundial de clubes de ese año disputado en Japón y en esa oportunidad el club terminó en una histórica tercera casilla.  

Los 36 torneos nacionales equivalen a los torneos: 1952, 1953, 1957, 1962, 1964, 1965, 1967, 1968, 1969, 1972, 1973, 1974, 1975, 1976, 1977, 1982, 1988, 1989, 1993-1994, 1994-1995, 1997-1998, 1998-1999, 2003, 2005, 2006, Invierno 2007, Verano 2008, Verano 2010, Verano 2014, Invierno 2014, Invierno 2015, Invierno 2016, Clausura 2018, Clausura 2020, Clausura 2021. 

Saprissa, es el equipo que en menos años en la máxima división ha logrado más títulos a nivel nacional.


saprissa inaugura estadio

 

1935Ricardo Saprissa Aymá

Hijo de José y Carmen, un matrimonio de inmigrantes catalanes, Ricardo Juan Antonio Saprissa Aymá nació en San Salvador el 24 de junio de 1901, un día como hoy.

El gestor de un equipo emblemático del fútbol costarricense, nació en el ceno de una familia que formaba parte de la clase acomodada salvadoreña, hecho que le permitió estudiar en Europa.

En 1904, Ricardo viajó con su madre hacia Barcelona para inscribirse en las Escuelas Pías de Sarriá, donde estudiaría hasta los 10 años, según relatan los historiadores.

El deportista volvió a El Salvador por la muerte repentina de su padre, donde cultivó su gran pasión por el deporte. Jugaba béisbol y empezó a ser elogiado, también al convertirse en uno de los mejores tenistas de Centroamérica, ganando el campeonato centroamericano con 19 años.

Nunca dejó de lado el fútbol gracias a su padre mantuvo una importante preocupación por enseñar a los niños y jóvenes más desfavorecidos de la sociedad.

En 1921 recibió el título de ingeniero topógrafo y regresó a la Ciudad Condal. Su intención era especializarse y sacarse la carrera de ingeniería textil, pero sus deseos de proseguir con sus estudios en España cayeron en saco roto cuando la Universidad de Barcelona no convalidó su título. Ante esta negativa, decidió abrir una tienda de ropa en la Avenida de Sarrià para ganarse la vida.

Su negocio particular no le impedía continuar con su pasión y gran don, practicar deporte, fuera cual fuera, béisbol, tenis, hockey hierba, fútbol, etc. En beisbol se incorporó al América. En tenis destacó especialmente en la modalidad de dobles junto a Antonio Juanico, con el que fue campeón de España en 1923 y 1924, constando como los primeros campeones de España según la RFET.

Incluso participó en los Juegos Olímpicos de París (1924), lo que en aquella época sólo estaba al alcance de auténticos fuera de serie y en la Copa Davis contra Bélgica en Amberes. En hockey hierba, forma parte del Pompeya y posteriormente del RC de Polo de Barcelona, con quienes gana una Copa del Rey, anotando dos goles en la Final.

En este deporte, también consiguió la internacionalidad absoluta con España. Como dato anecdótico y que muestra su desinterés al profesionalismo en el deporte, es que don Ricardo siempre fue fiel a sus equipos, ya que jugó en fútbol con el Espanyol y en tenis en el Pompeya.

Ricardo Saprissa hace del fútbol su principal pasión y se alineó con la Escuela de Arquitectura, equipo formativo como muchos otros, del RCD Espanyol, que siguiendo su origen universitario se nutría de jóvenes estudiantes. Su juego no pasó inadvertido para el conjunto blanquiazul, que lo incorporó a sus filas en 1922.

En el Espanyol empezó jugando de interior derecho, pero no tardaron en retrasarle como lateral derecho, donde rindió a un nivel excelente. En el Espanyol ya militaba el divino Ricardo Zamora, con el que rápidamente entabló una profunda amistad, y ambos vivieron en primera persona la inauguración del emblemático estadio de Sarriá en febrero de 1923.

A pesar de su brillante carrera deportiva, su negocio no le funcionaba tan bien, hecho que provocó que tuviera que pedir una remuneración para poder jugar a fútbol, algo que los directivos ‘pericos’ aceptaron de muy buen grado, pues anteriormente había pagado hasta el sueldo de los empleados del club. Fue sólo un corto período en un carrera desarrollada en al más absoluto amateurismo.

Trabajaba más de ocho horas al día y aprovechaba los mediodías para jugar tenis. Los miércoles entrenaba con el Espanyol y los domingos defendía los colores blanquiazules hasta la extenuación. Sin duda, eran otros tiempos, pues no era de extrañar que sus múltiples actividades lastimaran sus rodillas, pero con un par de vendas bien ajustadas, volvía a ejercitarse sin problemas.

Viaje a Costa Rica

Tal era el reconocimiento hacia el bravo deportista catalán, de origen salvadoreño, que todas las instituciones deportivas llevaron a cabo un homenaje para el jugador. Dicho homenaje se fraguó en los despachos del RCD Espanyol, con la colaboración incondicional de sus otros clubes deportivos, ya fueran de hockey o tenis.

El partido de fútbol que sirvió como homenaje a Saprissa se celebró en Sarrià, el 08 de febrero de 1931, frente al Real Madrid de Zamora correspondiente a la décima jornada del Campeonato de Liga. El Estadio estaba a reventar, para aplaudir calurosamente al ídolo de San Salvador. Sinceramente y a buen seguro, habrán sido de los Espanyol-R. Madrid donde el resultado era lo más intrascendente, por cierto empataron a un gol.

La llamada de su hermano Rogelio desde Costa Rica, para que ayudase a la creación de un negocio textil en San José, aprovechando sus conocimientos adquiridos en Barcelona hizo que el bravo defensa disputara su último partido el 17 de enero de 1932 frente el Athletic de Bilbao, con victoria blanquiazul por 1 a 0. Era un auténtico ídolo y referente, por lo que fue nombrado incluso presidente honorario del club barcelonés.

Se da la circunstancia, que dicho nombramiento jamás fue revocado, por lo que Saprissa fue presidente de honor del club desde 1932 hasta que se produjo su fallecimiento en 1990.

Sin proponérselo quizás no de manera consciente, Ricardo Saprissa se convertiría en el creador de una de las escuelas futbolísticas costarricense de mayor envergadura, a lo largo de la historia del fútbol tico.

Tal vez lo desconocía; ni siquiera lo imaginaba, pero cuando Ricardo Saprissa Aymá llegó a Costa Rica, una leyenda estaba a punto de gestarse.

Por aquel lejano 1932, por la mente de este brillante futbolista del futbol del RCD Espanyol, no pasaba por convertirse en el dirigente más visionario del fútbol costarricense.

Pero el destino quiso atar a este caballero, de origen salvadoreño y criado en Barcelona, a Costa Rica, donde dejaría un maravilloso legado que hoy sobrevive con más fuerza que nunca. 

Don Ricardo llegó a nuestro país el 19 de febrero de 1932. “Su llegada al país es el acontecimiento social y deportivo del año. Aunque las razones que origina su llegada son propiamente de índole comercial y familiar, su historial como deportista no pasa por alto a nuestros dirigentes deportivos”, relata José Antonio Pastor en su libro “Historia del Deportivo Saprissa”.

Don Roberto “Beto” Fernández, un humilde zapatero del barrio Los Ángeles, decide formar un equipo representativo. Sin uniformes, ni nombre, este equipo se convertiría posteriormente en la institución deportiva más grande de Costa Rica. 

Un 16 de agosto de 1990 murió en paz. Solo se fue físicamente, pues ya lo escribió Gabriel García Márquez: “Uno es eterno en la fidelidad de quienes lo quisieron”.

Redactado con historias y relatos del Libro Ricardo Saprissa, una vida de leyenda realizada por Jordi Puyaltó y José Antonio Pastor.


 

beto fernandezRoberto "Beto" Fernández

Nacido un 30 de abril de 1913, Roberto "Beto" Fornández Vázquez fue un entusiasta del fútbol. Su ojo clínico excepcional para detectar al talento le llevó a descubrir grandes jugadores, los cuales entrenó y moldeó dentro de una filosofía futbolística que con el tiempo se convertiría en un modelo a seguir.

Zapatero de profesión, el pequeño taller en el que trabajaba, propiedad de Fausto Leiva, en el barrio La Constructora -hoy barrio Los Angelas- se convertiría en un centro de reuniones y tertulias futbolísticas. Para el año de 1935 don "Beto" había logrado reunir a un grupo de talentosos niños con quienos practicaba el fútbol por las tardes luego que cerraban el taller. Entrenaban en un irregular lote baldío del barrio La Constructora.

Convencido del talento que tenía ante sus ojos pero igualmente consciente de las limitaciones financieras para poder seguir adelante, don "Beto" se decidió proponera don Ricardo Saprissa el patrocinio del equipo, lo cual éste aceptó sin reparos. De esa asociación entre un empesario catalán y la visión de un hombre humilde pero talentoso, surgiría primero un conjunto futbolístico y posteriormonto una institución deportiva que cambiaría el fútbol costarricense: El Deportivo Saprissa.

Cuentan los investigadores que "a medida que trataba a don "Beto", don Ricardo Saprissa se convencía de que estaba frente a un fuera de serie. La sapiencia de aquel hombre bajito, de contextura gruesa, no terminaba de deslumbrario. Ni en Europa había conocido a alguien con un talento tan sensible para detectar talentos y con esa capacidad para enseñar la técnica de fútbol.

Por ello no dudó en ponerlo a la cabeza de lo que muy pronto se transformaría en la mejor escuela de liga menor en la historia del fútbol de Costa Rica, responsable de la grandeza que el Saprissa alcanzaría en la siguiento década.


estadio saprissa


Historia del estadio Ricardo Saprissa Aymá

  • Inauguración: 27 de agosto de 1972

Desde la llegada del club a Primera División se hizo imperiosa la necesidad de contar con un campo propio de entrenamiento. La primera idea en procura un terreno para la construcción de un campo de entrenamiento y, con el tiempo, un estadio propio surgió entre 1955 y 1956.

La búsqueda, no sólo de un terreno para entrenar sino también de un lugar ideal para construir el futuro estadio del Deportivo Saprissa, duró bastante tiempo. Se necesitaba que tuviera vías de comunicación fluidas a las principales provincias y en especial fácil acceso para los saprissistas capitalinos.

Tras analizar las opciones sobre la mesa, se acuerda comprar en San Juan de Tibás. Es así como el 3 de agosto de 1965 se firma la escritura de compra. El cafetal que se adquiría era de la señora Lilly Quirós de Carazo. Se compraron cinco manzanas cuadradas en la suma de 363.398.90 colones, adelantando en el momento de la firma de la escritura 50.000 colones. El resto se cancelaría en abonos mensuales.

primera piedra

 

 

La primera piedra

La primera etapa del Estadio Ricardo Saprissa estaba concluida y sería inaugurada el domingo 27 de agosto. La noche anterior un alegre carnaval había recorrido las principales avenidas de la capital. Al finalizar la primera etapa del estadio, se decide inaugurarlo para que la Primera División deje de jugar en el Estadio Nacional. Esta etapa cuesta al Deportivo Saprissa 5.000.000 de colones, lo que da una idea del gran trabajo de la comisión. Desgraciadamente las otras etapas rondan los 10.000.000 de colones y no se cuenta con ellos. A pesar de ello, se señala la fecha para la gran inauguración del estadio: el 27 de agosto de 1972.

Tal acontecimiento mueve a la directiva a lograr organizar todo un espectáculo deportivo. Son invitados a una cuadrangular Liga Deportiva Alajuelense, Comunicaciones de Guatemala y el Madureira de Brasil. La inauguración del estadio Ricardo Saprissa tenía que ser la actividad deportiva del año. El programa se inició desde muy temprano con la participación de comparsas y orquestas. Don Ricardo Saprissa efectuó el saque de honor bajo una cerrada ovación de los 16.182. Saprissa 1-0 Herediano. 

Acto seguido, fueron dejadas en libertad 600 palomas y lanzados al aire centenares de globos. Se calcula que más de 150.000 personas vieron estos actos a través de la televisión. Derechos de transmisión que le depararon al Saprissa 25.000 colones. La recaudación ese día fue de 171.213 colones, cantidad que sobrepasaba lo esperado por la directiva. El primer encuentro oficial en el Ricardo Saprissa lo protagonizó el Comunicaciones de Guatemala, uno de los mejores equipos de Centroamérica en ese momento y vigente monarca de La Fraternidad. Un invitado de lujo.

 

 


Gestas de la historia

1935: el nacimiento del más grande

Un 16 de julio de 1935, un grupo de niños en una zapatería josefina se unieron para idear la creación de un nuevo equipo de fútbol y su posible nombre. Junto al zapatero Roberto Fernández y Fausto Leiva, dueño de la pequeña empresa, decidieron ponerle al joven club el nombre del ícono deportivo más influyente de la época: Ricardo Saprissa. Don Ricardo, muy entusiasmado por la idea, decidió apadrinar a este grupo de niños que, tal vez sin saber, crearon a un verdadero Monstruo que se convirtió en el equipo más ganador del área. 

vuelta al mundo

El hito de la vuelta al Mundo

El 29 de marzo de 1959 vio como el Deportivo Saprissa marchaba hacia una vuelta al mundo histórica de la que el Monstruo fue protagonista, como siempre, adelantado a su época. Los Morados viajaron durante 74 días, recorrieron cuatro continentes, estuvieron en 25 países y tras 21 partidos, cosecharon 13 victorias, una paridad y solo siete derrotas tras anotar 66 tantos y recibir 46 goles. Dirigidos por el español Eduardo Viso Abella y comandados por el goleador Álvaro Murillo (16 tantos), los Saprissistas visitaron lugares que van desde Indonesia, hasta Hong Kong, pasando por Aruba y Nueva Zelanda. Los Morados marcaron un antes y un después en la historia del fútbol.

 

hexa

Uno, dos, tres… ¡SEIS! ¡El ¨Hexa¨!

La década de los 70 del fútbol costarricense tuvo un protagonista y ese fue el Deportivo Saprissa. Los Morados alcanzaron seis coronas de forma consecutiva en los años 1972, 1973, 1974, 1975, 1976 y 1977, récord que ningún otro equipo nacional ha logrado romper. Durante este lapso, se disputaron 194 juegos de los cuales se ganaron 106, se empató en 58 oportunidades y se perdió sólo en 30. Se marcaron 361 goles y se recibieron 270. El máximo goleador durante esa época fue Gerardo Solano con 57 tantos y los técnicos que alzaron los cetros saprissistas fueron Giovanni Rodríguez (del 72 al 76), Guillermo ¨Coco¨Hernández en el 76 y el Checoslovaco Joseph Karel en el 77. Sin duda alguna, fue una década dorada para el Saprissa quien también se coronó tres veces en el Torneo Centroamericano de la Fraternidad (1972, 1973 y 1978) y la Copa Juan Santamaría en el 1972.

 

mundial de clubes

Grande sólo hay uno y fue a Japón: Mundial de Clubes

La segunda edición del Mundial de Clubes de la FIFA disputada en el 2005 reuniría a los mejores equipos de cada confederación y entre ellos había uno que no podía faltar: Deportivo Saprissa. Luego de tres juegos, los Morados culminaron con el tercer puesto de la competición en la que anotaron Christian Bolaños, Álvaro Saborío y Ronald Gómez. Saprissa fue a Asia con la consigna de hacer historia y regresó al país luego de subirse al podio de la competencia y de ser el único equipo centroamericano que ha participado en dicha justa mundialista.

 

equipo del siglo

 

100 años teñidos de Morado en Concacaf: equipo del siglo

Los constantes éxitos Morados colocaron al Monstruo como el mejor equipo de la Concacaf del Siglo XX. Así lo designó la Federación de Historia y Estadística del Fútbol (IFFSH) tras hacer un exhaustivo estudio con parámetros como la cantidad de juegos disputados en cada certamen y el rendimiento de los distintos clubes en relación a las victorias y los puntos ganados en los torneos disputados desde 1901 hasta el 2000. Solo cinco clubes en el Mundo pueden presumir de que son los mejores de su confederación durante todo un siglo, estos son el Peñarol de Uruguay, el Real Madrid de España, el Asante Kotoko FC Kumasi de Ghana, Al Hilal de Arabia Saudí, el South Melbourne de Australia. Y, por supuesto, el Deportivo Saprissa de Costa Rica.

 

 

36 copas: los más ganadores del Centroamérica

A Saprissa no le bastaba con ser el más ganador de Costa Rica y Centroamérica, tras la consecución de la copa número 36, el Monstruo es el club de la Concacaf que más cetros domésticos ha ganado en el área. Además, el Deportivo Saprissa se ubica en la casilla número 11 a nivel Mundial de campeonatos nacionales obtenidos e igualó en ese puesto a la Juventus de Turín en Italia y a River Plate de Argentina. Lo anterior tras ganar la 36 contra el Club Sport Herediano el pasado 26 de mayo del 2021.

 

campeon 36

  

  

  

  

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