En su primera participación en el torneo de Centroamérica de la Concacaf, el Deportivo Saprissa se coronó campeón de la tercera edición del certamen. Bajo la dirección de Wálter Centeno, el Monstruo debió superar al Águila de El Salvador, al Club Atlético Independiente de Panamá, al Olimpia de Honduras y finalmente, cerrar la serie ante Motagua. Saprissa forjó su título en casa, al triunfar por la cuenta mínica y levantó el centro en Tegucigalpa, a estadio lleno.