Saprissa disputó la final de la apertura contra Pérez Zeledón, que fue muy cerrada y se fue a los penales, en los cuales el Monstruo logró imponerse (2-4). Mientras que la del clausura fue contra Alajuelense, que ganó por marcador global de 3-2. Al obtener esas dos finales, automáticamente se proclamó como campeón del torneo nacional. Saprissa alzó así su cetro número 24.