Saprissa 1 - Cartaginés 1: Empate de coraje, con talento y garra
Víctor Núñez (izquierda) le dio mucho trabajo a la zaga morada. Rónald González busca el despeje.

Lunes 14 de Noviembre

Morados y brumosos dieron un brillante espectáculo, que no tuvo tregua
Carlos Díaz le negó la victoria a la "S"..., mas su equipo está casi fuera

Los mejores partidos de futbol, los que uno evoca durante días, son aquellos que se juegan como si el marcador no fuera importante y los dos equipos se entregan como si ninguno fuera visita.

Saprissa y Cartaginés dieron ayer un espectáculo de ese tipo. ¡Lástima que los juegos así escaseen en nuestro balompié!

Los morados volvieron a jugar con el desenfado y la tranquilidad de haber separado con anticipación el pase a las semifinales.

El cuadro brumoso, en tanto, asumió el partido sin los complejos habituales de actuar fuera de casa. No se encerró, y aunque a ratos el dominio fue claramente morado, supo fabricar un gol e inquietar al guardameta Porras.

El 1-1, que a simple vista premió por igual el esfuerzo de ambos equipos, casi se rompe en el último suspiro, con el penal que Carlos Díaz le detuvo al artillero Álvaro Saborío.

Fue a corazón abierto. Si Saprissa empezó golpeando primero, los de la Vieja Metrópoli supieron esperar su momento. Y entonces causaron daño.

Cristian Bolaños fue la inédita pareja de Saborío en el frente de ataque tibaseño.

Solo que, en lugar de oficiar como un segundo romperredes, buscó su hábitat natural, el medio campo, fuera del área.

Así gestó varias llegadas de su equipo, en sociedad con Alonso Solís y Wálter Centeno.

Una de esas terminó en la red, gracias al centro pasado de Bolaños que Solís "cacheteó" desde el segundo poste.

De calidad. La segunda parte es de lo mejor que hemos visto en el actual Torneo de Apertura.

Los morados se envalentonaron con su gol, y echaron mano de un vistoso pie a pie a para tratar de conseguir el segundo tanto.

Pero Cartaginés resistió, con una zaga eficiente, un portero en su día y la pequeña ayuda del poste en un remate de Bolaños.

Luego del minuto 20 los brumosos se animaron a ir al frente, gracias al oxígeno que significó el ingreso de Patricio Landa.

Una de sus incursiones terminó en tiro de esquina. Landa envió el cuero a la "zona de candela" y Pablo Tiscornia madrugó a sus celadores para decretar el empate.

Pero nadie se dio por satisfecho con el 1-1. Las acciones de peligro se alternaron, en un frenético esfuerzo postrero, sin darse un respiro.

Justo antes del último pitazo llegó el penal para Saprissa. Saborío tuvo la oportunidad de salir en hombros, pero Carlos Díaz le adivinó el disparo y le arrebató el pedacito de gloria.

El empate, sin embargo, deja a los brumosos pendientes de un milagro para alcanzar la clasificación. Pero si hubieran jugado todo el campeonato como ayer...

En un partido como este los defectos de nuestro futbol quedan aún más en evidencia.

Ayer también hubo un poco de esos males: las lesiones fingidas, que consumen innecesariamente el reloj, las pelotas reventadas sin sentido, que siempre exasperan, y el típico manoseo de los saques de banda, cuando dos o tres jugadores tocan la bola antes del cobro.

Son los lunares inevitables, por ser vicios muy añejos en nuestro balompié. Pero cuando dos equipos juegan como Saprissa y Cartaginés ayer, sí vale la pena ir al estadio.

Saprissa 1

Cartaginés 1

Saprissa: José Francisco Porras 8, Víctor Cordero 7, Rónald González 6, Jervis Drummond 7, Andrés Núñez 6, Try Bennett 7, Rándall Azofeifa 6, Wálter Centeno 7, Alonso Solís 6, Cristian Bolaños 8, Álvaro Saborío 5. D. T.: Hernán Medford.

Cambios: Allan Alemán 7 (Bolaños, 64'); Pablo Brenes 6 (Solís, 75'); Gerald Drummond - (Núñez, 80').

Cartaginés: Carlos Díaz 9, Richard Mahoney 6, Rodrigo Cordero 7, Pablo Salazar 6, Esteban Granados 6, Armando Alonso 5, Danny Fonseca 7, Pablo Tiscornia 8, Paolo Jiménez 7, David Diach 6, Víctor Núñez 6. D. T.: Carlos Linaris.

Cambios: Berny Solórzano 6 (Alonso, 60'); Patricio Landa 7 (Jiménez, 68'); Max Araya - (Diach, 93').

Goles: 1-0 (44'): Alonso Solís, pase de Bolaños. 1-1 (74'): Pablo Tiscornia, asistencia de Landa. Árbitros: Orlando Portocarrero 7, Leonel Leal y William Castro. Indicencias: El arquero Díaz le detuvo un penal a Saborío al 95'. Estadio: Ricardo Saprissa, 4 p. m.

 

Cinco Rapiditas Hernán Medford

Entrenador del Saprissa1

¿Qué sensación le deja este partido?

Salgo muy contento con mi equipo, jugó muy bien ante un Cartaginés que también buscó ganar. Fue un gran partido, solo faltaron más goles como broche de oro.

2¿Por qué ganó tantos balones aéreos Cartaginés?

Fueron virtudes de ellos, nosotros también ganamos algunos. Somos el equipo líder, invicto, pero no somos perfectos.

3¿Por qué eligió a Saborío para el penal?

Saborío y Rónald González son los designados. Saborío anota el 95 por ciento de las veces, esto no es ninguna tragedia.

4¿Cómo ve a Saprissa, a un mes del Mundial de Clubes?

Lo veo tácticamente muy bien, todos corren y aportan. Trabajaremos un poco más en la definición.

5¿Cambiará el trabajo ahora que ganaron el grupo?

No, porque nos falta el otro objetivo, que es conseguir el superliderato. Seguirán las rotaciones.

 

Cinco Rapiditas Carlos Linaris

Entrenador de Cartaginés

1 ¿Opinión del juego?

-¡Fue un gran partido!

2 Fue una grata sorpresa este Cartaginés...

-Si hubiéramos jugado así desde el principio del torneo no estaríamos en las dificultades en las que nos encontramos. Vinimos por la victoria y si no se nos dio fue porque al frente teníamos a un gran equipo, como Saprissa.

3 ¿Será que hasta ahora comienza a cuajar su idea de juego?

-No, esto lo he tratado de inculcar desde que llegué a Cartaginés. Muchas de mis dudas de si quedarme o no en este equipo, pasan por la inconstancia que se da en los futbolistas.

4 ¿Abriga alguna esperanza de clasificar?

-Bueno, mientras las matemáticas no digan otra cosa, las posibilidades están, aunque reconozco que será muy difícil.

5 ¿Qué sigue ahora?

-Continuar luchando, esa es nuestra obligación, aunque, al menos hoy (ayer), me voy con una espinita, esa que me dice que debimos haber ganado el partido.

 

Frente a frente

Álvaro Saborío

Goleador de Saprissa

Jervis Drummond fue la sombra que silenció al Mambo. El defensor lo midió paso a paso, limitándole en sus movimientos, en tanto que a Saborío lo marcaron por zona. Víctor intentó sacar la faena en un juego intenso y difícil, donde los principales protagonistas fueron otros.

Pases buenos15

Pases malos4

Remates directos5

Remates desviados3

Víctor Núñez

Goleador de Cartaginés

Aunque los números generales del juego lo favorecen ligeramente sobre Víctor Núñez, Álvaro Saborío carga con el peso de un error importante, al fallar su remate de penal, en el último instante del partido, lo que hubiera dado el triunfo a su equipo; él mismo lamentó el desenlace.

Pases buenos12

Pases malos 8

Remates directos2

Remates desviados2

 

El cierre con drama puso a Saborío en primer plano

Sobre el panorama general del juego, decidimos afinar el "teleobjetivo" en torno a los dos hombres que disputan la tabla de goleadores del Torneo de Apertura.

Ellos son Álvaro Saborío, con ocho anotaciones, y Víctor Mambo Núñez, con igual cantidad.

Nuestros apuntes asignaban méritos y errores similares para el morado y para el cartaginés, hasta que, en forma tal vez inesperada, sobrevino un cierre con tintes de dramatismo.

Era el minuto 93. En la pizarra, 1 a 1, un empate con sensación de justicia. Mas, un pase maestro de Wálter Centeno puso a Allan Alemán de cara al guardameta cartaginés. ¡Y fue falta. Y fue penal!

Entre el pitazo y la ejecución, segundos de eternidad...

El goleador tomó impulso.

"La bala blanca" buscó el costado izquierdo de Carlos Díaz. Pero el portero adivinó la dirección y provocó la desazón del morado.

Sin duda, tanto para Saborío como para Núñez, el penal errado fue la nota discordante en la "sinfonía del equilibrio" que hasta entonces habían interpretado en el transcurso del emocionante encuentro.

Sí, una nota y dos sensaciones. Por un lado, el "do de pecho" del guardameta azul; por el otro, el "silencio sin pentagrama" en el ánimo del artillero.

"Solo lamento no haberle dado la victoria a mi equipo", manifestó Saborío, en forma escueta, pero serena, mientras buscaba las puertas de salida.

A Saborío le tocó transitar con cierta comodidad en los predios defensivos de Cartaginés, donde se decidió que lo marcarían por zona, mientras que al Mambo le asignaron una marca específica.

Esa fue la de Jervis Drummond, quien le respiró en la nuca y lo presionó metro a metro.

Así transcurrió la mayor parte de esta historia de 90 minutos, hasta que al goleador morado le tocó vestirse de protagonista para encarnar, finalmente, el ingrato papel del "villano".

 

Satisfacción, el discurso general

-Decime, Pablo... ¿Por qué te quedaste boca abajo por varios segundos, en el momento de anotar el empate?

-Te diré la verdad. ¡Simplemente porque ya no aguantaba y requería tomar un poco más de oxígeno! ¿Sabés para qué? ¡Para seguir, para seguir!

Su sinceridad es un retrato.

Porque Pablo Tiscornia es así. Un futbolista con cuerpo y alma de gladiador, que lo da todo en la cancha y que, más allá de las sombras que afligen al Cartaginés -casi descartado de las semifinales- se niega a tirar la toalla.

"Mientras haya posibilidades numéricas, también existe la esperanza", manifestó con vivacidad.

Así habló con la prensa en la puerta del vestuario, luego del gran encuentro que morados y brumosos protagonizaron ayer, entre la tarde y la noche.

En un tono similar se expresaron otras de las figuras visitantes, como el arquero Carlos Díaz.

"Desde hace tiempo lo había comentado con Pablo (Tiscornia), que si me tocaba enfrentar a Saborío en un penal, me lanzaría a la izquierda, porque lo había estudiado lo suficiente como para intuir que ese sería el destino de su remate.

"Por dicha sucedió así y, viste, no me equivoqué".

Consultado sobre la jugada que provocó la pena máxima en su contra, Díaz aseguró que salió a tapar el ángulo de remate, pero que no tocó el pie de Alemán.

"Es un chico inteligente. Le salí al encuentro, él saltó, me tocó con el pie en la cara y cayó al piso.

"Merecíamos triunfar, ustedes lo vieron. Pero, bueno, ahora lo que sigue es solo una cosa: ¡Ganarlo todo!", concluyó el capitán blanquiazul.

"¡En ese avión!" Unos metros más hacia el oeste, en la zona de vestuarios del estadio saprissista, Hernán Medford, entrenador morado, se expresaba en forma similar a los cartagineses, en relación con la calidad del espectáculo.

"Un juego así es intenso porque los equipos llegan a jugar, a hacer lo que saben, porque cuando solo uno de los contendientes propone, es difícil que haya calidad. Hoy se dio lo contrario, ambos hicimos todo cuanto estuvo al alcance por ganar y el resultado fue un gran partido. ¡Ojalá todos los equipos llegaran aquí a jugar!

"Seguiré rotando al equipo", agregó Medford. "No me importa poner a cualquiera, porque todos cumplen.

"Además, dentro de 15 días tengo que dar una lista de los jugadores que irán al Mundial de Clubes... ¿Quién no quiere estar en ese avión?"

 

tomado del periódico La Nación

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