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| Rónald González (izquierda)
intenta detener al catracho Luis Ramírez.
El Marathón complicó en exceso
a los morados. |
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Jueves 29 de Setiembre
Morados dejaron ir
cuatro goles de ventaja y ganaron en serie de penales
El campeón de la Concacaf mostró anoche
todos los defectos posibles
San Pedro Sula, Honduras. AP y Redacción Es
un boleto sin brillo. Al borde del ridículo,
Saprissa consiguió avanzar ayer a las semifinales
del torneo de la UNCAF.
Los morados fueron un compendio de errores y defectos.
Empezaron relajados, permitieron cuatro goles en contra
y terminaron encomendándose al arquero José
Francisco Porras en la tanda de los penales.
En una angustiosa serie que se prolongó a
siete disparos por bando, Saprissa logró rescatar
la clasificación. Eso sí, a esas alturas
ya habían hecho el papelón.
Marathón no es un mal conjunto, y tiene buenas
figuras. Pero un equipo que está a dos meses
y medio de jugar el Mundial de Clubes debería
saber manejar una ventaja tan cómoda.
El fiasco estaba muy claro con solo media hora de
partido. Pompilio Cacho hizo trizas a la defensa visitante,
con tres goles que revivieron las esperanzas catrachas.
Es cierto que en el primer gol Cacho arrancó
en posición prohibida. Pero explicar un contundente
4-0 por errores arbitrales es más que una temeridad.
Sobre la cancha del Francisco Morazán quedó
claro que uno de los equipos llegó a jugar,
mientras el otro se enredaba en un balompié
sin orden en defensa ni vocación para atacar.
Ahí está la explicación del abultado
marcador.
Madrugadores. Los catrachos sabían que la
única forma de revertir el 0-4 de la ida era
golpear rápido.
Ese primer gancho al hígado llegó con
solo nueve minutos, cuando Cacho definió bien
tras recibir el balón ligeramente adelantado.
Pompilio volvió a anotar tres minutos después,
al cabecear solo en el corazón del área.
La defensa tibaseña no atinaba a despertar,
ni siquiera a medida que la ventaja se iba evaporando.
El tercero no tardó en llegar, de penal, con
la expulsión de Gabriel Badilla como añadido.
Y de nuevo, contra las cuerdas, Saprissa fue incapaz
de recomponer el encuentro. Jugaba con un hombre menos
y dedicó el resto del partido a ver si podía
aguantar antes de que Marathón consiguiera
el cuarto tanto.
El dique morado no resistió mucho. A un cuarto
de hora del segundo tiempo, el zaguero Darwin Pacheco
capitalizó un tiro de esquina, luego de ganarle
el cabezazo a Álvaro Saborío.
El drama estaba consumado. Sin alma para intentar
una reacción ofensiva, Saprissa buscaba solo
llegar a salvo a los penales.
Try Bennett protagonizó un par de corridas
en el epílogo, mas fue una producción
demasiado escasa como para inquietar al llamado Monstruo
Verde, que ayer se creció ante su gente y con
nuevo entrenador, el mexicano Juan de Dios Castillo.
Saprissa consiguió forzar los panales sacando
el agua del bote. Y en la instancia decisiva, Porras
atajó uno, los catrachos fallaron dos y el
cuadro morado pudo salvar el pellejo.
Pero no es un boleto como para sacar pecho. Más
bien es una cura de humildad: en cualquier deporte,
subestimar al rival es un pecado que se paga caro.
| Marathón 4
Saprissa 0
Marathón: Cristian
Garden 6, Ástor Henríquez 7, Darwin
Pacheco 7, Ángel Gil 7, Mario Berríos
7, Mauricio Sabillón 7, Luis Guifarro
7, Santiago Autino 7, Pablo Genovese 6, Pompilio
Cacho 8, Luis Ramírez 7. D. T.:
Juan de Dios Castillo.
Cambios: Luis Ramos - (Sabillón,
80'); Narciso Fernández - (Berríos,
91').
Saprissa: José Francisco
Porras 7, Rónald González 4, Gabriel
Badilla 4, Jervis Drummond 4, Juan Bautista
Esquivel 4, Andrés Núñez
4, Rándall Azofeifa 5, Wálter
Centeno 5, Alonso Solís 4, Rónald
Gómez 4, Álvaro Saborío
3. D. T.: Hernán Medford.
Cambios: José Luis
López 5 (Solís, 46'); Try Bennett
5 (Gómez, 64'); Gerald Drummond 7 (Azofeifa,
78').
Goles: 1-0 (9'): Pompilio
Cacho, asistencia de Guifarro. 2-0 (12'): Cacho,
asistido por Ramírez. 3-0 (26'): Cacho,
de penal (mano de Badilla). 4-0 (60'): Darwin
Pacheco, pase de Berríos. Árbitros:
Ramón Argueta 6 (El Salvador), Roberto
Girón y Rafael García (ambos de
Honduras). Expulsado: Gabriel
Badilla (Saprissa), al 26', por evitar un gol
con la mano. Penales: Saprissa
ganó 4-3). Anotaron por los morados González,
Centeno, López, Bennett y G. Drummond;
a Saborío y Núñez se los
tapó el portero. En Marathón,
anotaron Ramírez, Guifarro, Henríquez
y Gil. A Genovese se lo tapó el portero
y Fernández y Cacho lo erraron. Estadio:
Francisco Morazán, San Pedro Sula, 6
p. m.
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| Medford respiró aliviado luego
de que su equipo pasara un verdadero calvario
de 90 minutos ante los catrachos. |
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Confianza casi saca a morados
Redacción. Luego de pasar el susto de un 4-0
inesperado, el técnico saprissista Hernán
Medford admitió que su equipo entró
con exceso de confianza.
"Regañé a los muchachos, les dije
que eso no podía ser. Vamos a tomar medidas
para que no vuelva a pasar algo así",
expresó en declaraciones a radio Columbia .
Medford aseguró que en los últimos
días le insistió a sus jugadores que
no se confiaran pese a la cómoda ventaja.
"Les dije que me preocupaba más llegar
con un 4-0 a favor que tener un solo gol de diferencia.
Esto les servirá a ellos de experiencia",
manifestó.
El técnico insistió en que un partido
de este tipo es normal y no debería causar
sorpresa.
"Si uno está en el futbol debe aprender
a vivir con esto. En 180 minutos nosotros los borramos
allá (Costa Rica), ellos nos borraron acá
y nos merecemos la clasificación por los penales",
expresó.
"Ni el Real Madrid ni el Barcelona juegan bien
siempre. No se puede juzgar a Saprissa por un solo
partido. Vamos a participar en el Mundial de Clubes
porque dejamos en el camino a todos los equipos grandes",
señaló Medford.
Sufrimiento. Los jugadores saprissistas reconocieron
que debían haber resuelto la serie ante Marathón
sin tanto dramatismo.
"No debimos sufrir tanto. Nunca nos había
pasado algo así, aunque hay que ser justos
y señalar que el arbitraje tuvo muchos errores",
señaló el arquero Porras.
El guardameta admitió que hubo demasiada confianza.
Y sobre este nuevo éxito en una tanda de penales
(lleva cinco ganadas al hilo, entre Saprissa y la
Selección) comentó que en realidad hubiera
esperado atajar dos más.
"Hubo un par de tiros que me pude haber llevado.
Afortunadamente los compañeros estuvieron efectivos".
El remate definitivo fue de Gerald Drummond, quien
viene saliendo de una lesión. "Uno pasa
momentos difíciles, luego llegan momentos de
bendición. Logramos sacar el partido",
comentó.
tomado del periódico La Nación