Sin espacios. Rónald González (izquierda) se encargó de clausurar los accesos al área morada, aunque se lesionó y lo sacaron de cambio en el segundo tiempo. Aquí enfrenta al guapileño Fernando Sequeira.

Saprissa 1 -Santos 1: Empate para sufrir y sonreír - Domingo 23 de Enero

Resultado sirve a los morados, pero queda corto para guapileños

Guápiles. El empate entre Saprissa y Santos tiene dos caras: una muy amistosa para el cuadro morado, que sin desplegar un futbol brillante y con un hombre menos sobrevivió a la visita al Ebal Rodríguez.

Pero el 1 a 1 final también arroja una lectura menos agradable para el cuadro local, que aún no despega en el Clausura.

Aunque los morados son los actuales campeones nacionales, y tal distbliga a sacar buenos resultados en cualquier estadio, las circunstancias del partido trasladaron la urgencia de ganar hacia el bando local.

Desde que Cristian Bolaños salió expulsado, al 57', elempate se convirtió en el mejor horizonte para los tibaseños.

Ir con un hombre menos, en condición de forasteros, aconsejó replegar filas y contener los embates guapileños.

Santos entendió en ese momento que debía ir por el partido, aunque lo hizo sin un rigor ofensivo suficiente como para marcar diferencias.

La historia de este partido empezó a escribirse muy temprano, apenas en el minuto tres.

El cuadro local madrugó con un gol de cabeza de Fernando Sequeira, tras cobro de tiro libre. Es decir, lastimó a Saprissa precisamente con uno de los argumentos que mejor domina el cuadro morado, la táctica fija.

Los tibaseños asimilaron despacio el golpe. No fue la típica reacción: encajar el gol y salir en tropel a conseguir la venganza.

Con parsimonia, trataron de hacerse del control del juego. En eso estaban cuando Gerald Drummond cayó en el área -víctima aparente de una zancadilla de Héiner Mora- y el árbitro Mario José Araya señaló el manchón nevado.

Álvaro Saborío fue impecable en el cobro. Los morados siguen usufructuando de su hombre gol, que atraviesa en estos días una época de vacas gordas: de cabeza, de penal o hasta fuera del área, todo le sale al artillero.

Polémica

El partido nunca terminó de calentar. Quienes pagaron por ver un buen espectáculo (aunque en realidad la mayoría de los aficionados se conforman solo con ver ganar a su equipo) debieron salir defraudados ayer.

Sin sus dos arquitectos del medio campo, Alonso Solís y Wálter Centeno, ambos ausentes por lesión, a Cristian Bolaños le correspondió de nuevo manejar los hilos en la zona de creación.

Esta vez no estuvo tan claro como el miércoles pasado. Además, la cintura no es lo mismo sin Paté y el Mariachi.

Y para complicar las cosas, Bolaños vio una tarjeta roja al 57, que transformó el partido.

Es justo destacar, sin embargo, que instantes antes de la segunda amarilla de Cristian el árbitro pasó por alto una jugada que parecía mano en el área guapileña.

Santos comprendió que la obligación de ganar era suya. Y Saprissa entendió que, con el batallón disminuido, sostener la igualada no era tan mal destino.

José Francisco Porras echó el candado con tres atajadas espectaculares. Los morados exhibieron oficio defensivo y rescataron un punto de la gira caribeña.

Por eso, el último pitazo dejó por igual caras largas y rostros de satisfacción.

"Teníamos que ganar"

Lucha. Try Bennett intenta rebasar a Fernando Sequeira, quien abrió el marcador.

Segundos después del pitazo final, el rostro del técnico santista, Juan Diego Quesada, hablaba por sí mismo.

Exhibía un gesto de incomprensión, sin duda después de haber presenciado los embates de su equipo en las fauces moradas, pues sus jugadores llegaron una y otra vez y no pudieron aumentar la cuenta para obtener los ansiados tres puntos.

En esta fase del campeonato Santos no ha visto la victoria. Hace una semana su juego inaugural contra Alajuelense fue suspendido por lluvia, y el miércoles Santos perdió contra Ramonense.

"Teníamos que ganar, teníamos que hacer valer nuestra cancha y aprovechar que ellos tenían un hombre menos. Pero más allá de todas esas consideraciones, creo que el equipo siempre fue al ataque y simplemente no se nos dio el gol", aseguró el timonel.

Quesada dijo que le quedaba un sabor agridulce respecto al juego. "La parte mala es no haber podido ganar, pero me gusta que mi equipo siempre fue agresivo, ese es mi estilo en cualquier equipo que estoy, siempre ir para adelante y siento que el equipo jugó muy bien. Pero insisto, teníamos que ganar".

El técnico admitió que Santos está luchando en un grupo de contendientes muy fuertes. "Justamente por eso cuesta ganar, porque todos piensan igual que nosotros, hay que sacar buenos resultados y acumular puntos desde ahora. En Pérez van a ver el mismo equipo de hoy: jugando bien, agresivos y siempre al frente".

tomado del periódico La Nación