Brujas 0 - Saprissa 1: El desahogo de Saborío -
Jueves 9 Diciembre
Lo acusaban de reiterada mala praxis frente al arco
rival. Nadie como Álvaro Saborío retrataba tan bien
la crisis de goles y resultados que atacó a Saprissa.
Hasta que le llegó su hora. Como depredador del área
apeló a la paciencia.
Y encontró su resquicio, al 67'.
Saborío volvió al gol y Saprissa al triunfo. Un
doble desahogo que le permite amarrar su boleto a
semifinales ante un adversario que otra vez le salió
complicado.
Solo que a Brujas se le acabó el combustible en
la recta final del torneo de Apertura. Tres derrotas
consecutivas lo sepultaron, aunque siempre queda la
ilusión de hacer un buen Clausura.
Saprissa se posesionó primero de la pelota, en una
tempranera búsqueda de ese gol que tanto se le negaba.
Brujas, en cambio, esperó con prudencia y dosificó
sus cargas ofensivas.
Fue ese preámbulo que suelen llamar de "estudio".
Ahí, Brujas midió a su rival y apretó a algunas figuras
de cuidado.
Le salió bien en esos primeros minutos porque, en
el futbol, tener el balón no es sinónimo de dominar
el partido, de la misma forma que monopolizar la palabra
no significa tener la verdad.
En ese primer lapso los tibaseños se reiteraron
en un juego que no generó mayor cosa. Alonso Solís
intentó crear, pero con doble grillete la tarea se
le dificultó.
Mientras, Wálter Centeno, su mancuerna, estuvo más
libre. Pero, inexplicablemente, erró varios servicios
que parecían cómodos.
Hacia el 30', cuando se sintió en terreno firme,
Brujas se empezó a permitir algunas incursiones y,
con menos hombres en el ataque, logró inquietar a
su rival.
Más bríos
Para la segunda etapa Saprissa fue otro. En cinco
minutos llegó cuatro veces al área de Jara.
Esta vez no había ansiedad, sino hambre legítima
por recuperar el sendero extraviado. A ese brío los
morados le añadieron una pizca de malicia y llegó
el triunfo.
Al 67', Centeno madrugó a todos de tiro libre. ¡Para
qué esperar el pitazo! Saborío entendió el mensaje
y, por fin, libre de marca, firmó su retorno a los
cordeles.
Fue un gran desahogo. Para el equipo, urgido de
ganar. Y para el artillero, caído en desgracia.
Queda un último duelo antes de las semifinales.
Será entre Pérez Zeledón, protagonista de lujo y líder
del grupo B, y un Saprissa que todavía necesita afilar
más los dientes antes de una segunda fase que será
a muerte.