Santos 2 - Saprissa 1: ¡Cómo dicen que no hay crisis!
- Domingo 28 Noviembre
Guápiles. Saprissa volvió a caer víctima de sus
propios errores. El equipo está en crisis porque extravió
la brújula, su ataque es estéril y en seis partidos
ha sufrido para conseguir apenas tres goles.
Y para agravar las cosas, da concesiones en la zaga.
Como ayer ante Santos, cuando las lagunas defensivas
fueron tan grandes que hasta un jugador lesionado
como Jorge Barbosa se coló e hizo el gol del triunfo.
Más allá del apunte estadístico, el dato habla muy
mal de un cuadro que defiende el título criollo y
que esta semana tendrá un reto internacional en Guatemala,
con el torneo de la UNCAF.
Santos, en cambio, extrajo un goloso botín. Invirtió
menos que su rival, se dedicó a defenderse la mayor
parte del tiempo, pero su ataque fue menos torpe y
sí aprovechó las opciones.
Toda una lección de eficiencia ante un equipo tibaseño
que pasó 90 minutos tocando la puerta, sin mayor éxito.
Es cierto que Saprissa puso las condiciones desde
el inicio. Olvidó su condición de visitante y, empujado
por la urgencia de ganar, se plantó en el Ebal Rodríguez
con autoridad de equipo local.
Cristian Bolaños y Wálter Centeno hicieron buena
sociedad en medio campo. Tocadores natos, se aliaron
hasta conseguir algunas buenas aproximaciones.
Llegó a parecer que Santos pasaría un mal rato.
Porque el cuadro de casa tardó en pesar ofensivamente,
y más bien su prioridad se concentró al inicio en
detener los bríos de su oponente.
Pero la mala puntería del Saprissa le facilitó las
cosas. Centeno tuvo una de cabeza al 18’, mas no fue
gol. Saborío también lo intentó al 25’, también sin
fortuna.
Dos cabezazos del equipo tibaseño sí terminaron
en la red, pero el árbitro Greivin Porras los invalidó
por supuesta posición prohibida en ambos casos.
Así fueron transcurriendo los minutos. Los morados,
en permanente actitud ofensiva, pero con la dirección
perdida; Santos, en un repliegue de fuerzas, haciendo
acopio para la segunda parte.
En el futbol, perdonar al rival es pecado. Y a Saprissa
le tocaría pagar su penitencia en el complemento.
Efectivo
Tal vez la película del segundo tiempo hubiera sido
igual de no ser por la acuciosidad de Jorge Barbosa.
El brasileño le puso chispa al músculo que aportaban
sus compañeros.
Cuando solo se habían jugado cinco minutos, Barbosa
aprovechó un mal despeje en media cancha para enfilarse
al área con pelota dominada.
Bailoteó frente a Gabriel Badilla, quien no lo pudo
detener, y fusiló a José Francisco Porras, que no
llegó al primer poste.
Al igual que el miércoles contra Cartaginés, el
gol en contra fue como un nuevo banderazo de salida
para Saprissa.
Los morados redoblaron el afán por crear opciones.
Alonso Solís ingresó de cambio, y con él se refrescaron
las ideas en el medio campo.
Un trallazo del Mariachi provocó el tiro de esquina
del cual salió el gol del empate, de Gabriel Badilla.
Quedaba media hora por delante, y con el impulso de
superar una desventaja, los tibaseños intentaron seguir
encarrerados hacia la victoria.
Pero faltaba el segundo dardo de Jorge Barbosa.
Renqueando, el suramericano recibió un servicio largo
y de nuevo encontró los espacios para acomodar un
disparo.
No había mucho tiempo para volver a levantarse.
Los morados acumularon su tercera derrota en seis
partidos.
Si no hay pólvora, no importa cuántas opciones se
generen. El gol dejó de ser amigo del Saprissa, y
en su lugar llegó la crisis.
tomado del periódico La Nación