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Heredia 1 - Saprissa 0: La daga de Kurt - Domingo 7 Noviembre

Heredia. Basta una herida para que la sangre fluya. Fue un instante fugaz. Kurt ensartó la daga y Saprissa comenzó a perder la vida en el dramático deshilar de una cuerda que acabó por ceder tras la situación límite.

El aguijón de Bernard sobrevino al minuto 32. Y, poco a poco, la distancia se tornó inevitable, a pesar de la obstinación de un rival que peleó disminuido desde el minuto 24 y que no aflojó nunca.

Herediano ganó 1 a 0 y lo hizo bien. Mas, no es posible ignorar que, en buena medida, su victoria se vistió de angustia.

Porque Saprissa buscó el empate con 10 hombres primero y con nueve después, por causa de las expulsiones de José Luis López y de Álvaro Saborío, en los minutos 24 y 63, respectivamente.

Hay que agregar que el herediano Milton Cortez también salió con una tarjeta roja en el segundo tiempo, gracias a un fallo “con olor de compensación”.

Lodo y llovizna. La cancha pesada no auguraba un buen espectáculo. Más ocupados en sustentarse que en proyectarse, los guerreros se tornaron lentos y en algunos lances actuaron con claros indicios de cautela y cálculo.

La iniciativa fue florense. Sin embargo, oh paradoja, en el minuto 21, de inmediato a un despeje larguísimo de Rónald González, un balón traicionero picó con peligro en el área herediana y el trallazo del Pupy López se escapó apenas por centímetros.

Una jugada fuerte de López le provocó la segunda tarjeta amarilla y, por supuesto, la roja (24’).

La reacción de Rónald Mora en el banquillo local no se hizo esperar. Relevó de inmediato a Carlos Johnson, quien no lo hacía mal, y ordenó el ingreso de Milton Cortez, con la idea de que el habilidoso mediocampista reforzara la ofensiva, donde solo merodeaba la munición de Kurt Bernard.

Cortez tocó a Jafet, el capitán se internó sobre el costado derecho de Saprissa y sacó un centro al área. La bola rozó ligeramente a Rayner y encontró su destino: la daga de Kurt, quien con una hábil maniobra empalmó con certeza.

El afán trepidante

Wilson Muñoz apareció en el libreto saprissista. La instrucción del banquillo fue acompañar a Solís y reforzar la ofensiva, donde solo estaba Saborío.

Los tibaseños asumieron con tal ímpetu la obligación de empatar y de ganar, que su desventaja numérica no se notaba. La brega era de igual a igual.

Al 63’ Saprissa sufrió la segunda expulsión. Saborío se fue a la ducha por protestar; se armó la de “San Quintín” y en forma inaudita, el juez auxiliar, Édgar Mora, se metió al terreno y, de no ser por la sensatez de algunos de los jugadores de ambos equipos, se hubiera sumado a la gresca.

Al 71’ expulsaron a Cortez por cualquier cosa. Herediano arreció el dominio en el epílogo y el juego terminó tras un susto en el horizontal de Porras y dos electrizantes intervenciones del arquero.

Basta una herida para que la sangre fluya. Kurt divisó un resquicio. Y hundió la daga.

tomado del periódico La Nación