Saprissa
3 - Liberia 1: Solo costó al principio - Domingo 3 Octubre
Saprissa se sacó la resaca del clásico con una victoria
ante Liberia, un rival modesto que cumplió a cabalidad
con su papel de víctima.
Los morados se dedicaron a fallar goles en la etapa
inicial. Pero apenas cayó el primer tanto, aquello fue
miel sobre hojuelas y las penurias quedaron atrás.
En cambio, Liberia agudizó su crisis deportiva, que
podría desembocar en la salida del entrenador Henry
Duarte.
En la primera mitad parecía increíble que Saprissa
se fuera en cero goles. Pegaron tres balones en los
postes, llegaron cuantas veces quisieron y si el gol
tardó en llegar fue solo por una mezcla de pésima suerte
y mala puntería.
Incluso, Liberia pudo sorprender con un tiro de penal
que Evaristo Contreras remató desviado.
Pero luego de esta fase errática, los morados asumieron
la manija del partido y se dedicaron a sumar anotaciones,
cada cual más fácil que la anterior.
Alonso abrió la senda. Luego de probar por enésima
vez con la bola muerta, Wálter Centeno globeó un balón
de tiro libre.
El Mariachi ganó el salto y, de cabeza, venció al
arquero Víctor Bolívar.
Corría el minuto 46, en reposición de la primera parte.
Cualquier sueño liberiano por salir de Tibás con algo
que no fuera una derrota se derrumbó ahí mismo.
Dos más
Para la complementaria, los morados siguieron martilleando
en busca de más goles.
Consiguieron dos. Uno fue de Víctor Cordero, quien
enderezó de forma incómoda un centro de Solís. Luego,
Saborío apareció con su sexto gol de la campaña, un
testarazo impecable que llevó su sello particular.
Los pamperos descontaron cuando su mejor elemento,
Leonardo Ocamica, quebró cinturas en el área morada
y sacó un nítido remate.
Pero un minuto después, el técnico Duarte “premió”
a Ocamica sacándolo de cambio.
Saprissa, que ya había resuelto el partido, bajó revoluciones
y se dedicó a pasear la pelota.
Esa falta de ambición los privó de más anotaciones.
Porque la noche se prestaba para un marcador más generoso,
ante un rival que por algo solo lleva dos puntos.
tomado del periódico La Nación |