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Carmelita 1 - Saprissa 3: Un toque al acelerador - Domingo 29 Agosto

Santa Bárbara. Corre con liviandad, como si poseyera en sus pies algo de bailarina. Y en la sangre, a voluntad fiera de pantera y ébano.

Ayer, Try Bennett se vistió de figura. Su estilo de ritmo e inteligencia creció como el gran aporte del Deportivo Saprissa a un espectáculo que apareció únicamente en el segundo tiempo.

En esta fase, el monarca remontó un marcador adverso y se deshizo, casi con facilidad, de un rival que mereció ese nombre nada más en el primer capítulo, cuando Esteban Santana se había vuelto cuña del mismo palo y puso a soñar a los del patio con la ilusión de una victoria que se revertió en derrota. Carmelita 1, Saprissa 3.

En el minuto 26 se produjo la jugada más relevante del primer período, tras el primer ataque en bloque de Carmelita.

Wilbert Castro evolucionó del mediocampo al sector derecho. Allí tomó Mario Camacho y levantó un centro. Solo, dentro del área, sin gendarmes cerca, Esteban Santana enderezó la esfera y la envió al fondo de los cordeles.

Aunque la iniciativa fue saprissista desde el mismo arranque, la concreción de Santana en el tejido de Porras pareció premiar el quehacer de algunos verdolagas, como los que protagonizaron el lance del primer gol.

Veamos: Wilbert Castro, fluido en la creación; Mario Camacho, chocando y peleando con el muro defensivo; Esteban, en duelo abierto con sus excompañeros y, al fin de cuentas, estaca y dardo.

El vuelo de Try

Se repite, pero no es igual. Cada vez que un pie mueve el balón en el mediocampo, marca el inicio de una historia futbolística que reitera sobre el zacate esa coreografía que nos sabemos todos, pero que nos sorprende siempre.

Es el afán por el juego, que nace y renace en la conjunción inédita del músculo con el espíritu.

El vuelo de Try. Al minuto 53, Bennett tocó a Solís y, de inmediato, avanzó por su carril. Vuelta a Bennett y misil cruzado. 1 a 1.

El empate parcial cayó como un lastre en el ánimo de los anfitriones, que bajaron notoriamente el ritmo y aminoraron el ímpetu.

De seguido, sanción e injusticia. Reynaldo Parks atisbó un balón que caía. Este lo golpeó en la cara en el preciso instante en que Esteban Santana saltaba con el líbero saprissista.

Parks al piso. Y, de inmediato, la reacción refleja de un árbitro inseguro decretó la injusta expulsión de Santana, al minuto 61.

Aunque Carmelita quedó en desventaja numérica, lo cierto es que, a esas alturas del cotejo, el campeón nacional ya había tomado a su retador por los cuernos.

Los locales cayeron poco a poco en un mar de desconcierto y contradicciones, a tal punto que Luis Fernández Texeira, desde el banquillo, se vio obligado a llamar la atención de sus guerreros... ¡Porque se habían vuelto autómatas!

Try otra vez. Un centro suyo provocó una serie de remates y rebotes del arquero y sus defensores. La bola le quedó a Saborío (relevo de Benwell) y, a su estilo, abombó los mecates. 1 a 2.

Nada que hacer. El dominio era morado. Try cargó de nuevo. Toque, avance y cadencia. La pelota la recibió Cristian Bolaños (sustituto de Solís), lanzó al centro hasta Alejandro Sequeira, quien fusiló de media vuelta. 3 a 1.

Corre con liviandad, como si poseyera en sus pies algo de bailarina. Y en la sangre, la voluntad de Try, pantera y ébano

Noticia tomada del periodico La Nación